una leyenda del cine español

Carlos Saura recibirá el Goya de Honor el próximo 11 de febrero en Sevilla, durante la gala de premios de la Academia de Cine. Merecido reconocimiento a una de las trayectorias más singulares y apasionantes de nuestro cine, con títulos tan importantes como La caza, Cuervos de reproducción, vamos, vamos o Mamá cumple cien. El director de la Academia, Fernando Méndez-Leite, se ha expresado al hacer público el galardón que se concedió a Saura “por su amplia y personalísima aportación creativa a la historia del cine español desde finales de los años cincuenta hasta la actualidad”.

Incansable, A sus 90 años sigue en activo.aunque una desafortunada caída le impidió acercarse al Festival de San Sebastián donde se presentó su documental en septiembre las paredes hablan, que trata sobre el origen del arte y su relación con las tendencias más vanguardistas. Afortunadamente, El percance no tuvo consecuencias graves.

En febrero de este 2022 recibió El Cultural en su casa de Collado Mediano, en las faldas de la Sierra de Guadarrama, entre un revoltijo de lámparas de lectura, cámaras, botes de pinceles y lápices, cajas de pintura, atriles… Precisamente, mostró cierta preocupación por su relación con la Academia de Cine.

La Academia ha sido un poco injusta conmigo en general”, aseguró. “Con ¡Ay, Carmela! Me dieron 12 o 13 Goyas. Luego han premiado alguna interpretación de Paco Rabal o Fernando Rey pero no me han vuelto a nominar como director. Ignórame, pero creo que tampoco me han honrado nunca. Hay un tipo de problema ahí que no sé cuál es”. Parece que con este premio se suavizarán las asperezas.

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Pocos reconocimientos, sin embargo, se le han escapado al cineasta oscense. Tiene un Oso de Oro para vamos, vamos (1981), dos Osos de Plata a la Mejor Dirección, por La caza en 1966 y por Frapé de menta en 1968, el Gran Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes por prima angélica en 1974 y Cuervos de reproducción en 1976, Premio Especial del Jurado de San Sebastián por Mamá cumple cien (1979), Bafta a la Mejor Película en Lengua Extranjera por carmen (1983), Premio Goya a la Mejor Dirección por ay, carmela (1990)… El prestigio internacional de Carlos Saura en el mundo del cine solo es comparable al de otros tótems del cine español como Buñuel o Berlanga.

Contrariamente a etiquetar su cine, Saura se considera un privilegiado por haber firmado más de 50 películas y haber tenido repercusión mundial. Lo suyo es un cine de cámara, con pocos personajes y lugaresaunque en ocasiones ha realizado producciones de mayor envergadura como El Dorado (1988), uno de sus pocos fracasos.

Elías Querejeta, Emiliano Piedra, Andrés Vicente Gómez, entre otros reconocidos productores, han apoyado las historias de este veterano profesional, quien fuera yerno de Charles Chaplin, amigo y colaborador de Luis Buñuel, y que ha trabajado con grandes nombres no sólo del mundo del cine, sino también de la ópera –Daniel Barenboim y Zubin Mehta–, del flamenco –Paco de Lucía y Camarón– y de la fotografía –Vittorio Storaro–.

Con una filmografía que forma parte del acervo cultural de nuestro tiempo, este amante del flamenco que abrió el camino a los documentos musicales tiene en Buñuel, Bergman y Fellini sus mayores influencias “porque los tres trabajan con la imaginación”declaró el director.

Según sus palabras, ha rodado tres tipos de películas: “La primera sería un cine con los pies en la tierra, con una realidad concreta como Los golfos, La caza, Date prisa, date prisa; más creativos como prima angélicay luego la más musical”. A la lista se suma una cuarta”.Me han preocupado muchos artistas que me han influido en mi vida, como Goyaautores de la literatura española, y que son una especie de ensayos personales”, subrayó el hombre en cuyos rodajes hay garantía de serenidad y tranquilidad.

Nacido en Huesca en 1932, y hermano del pintor Antonio Saura, abandonó sus estudios de ingeniería industrial para ingresar en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid, donde se licenció en Dirección Cinematográfica.

Del realismo a la abstracción

Después de hacer el corto Domingo por la tarde (1957) y el documental Cuenca (1958), premiado en el Festival de San Sebastiánlogró hacer despegar su primer largometraje, los golfos (1960), en el que se proponía pintar un cuadro realista del Madrid de finales de los años 50 y mostrar a esos jóvenes de las afueras, perdidos y sin oportunidades, que hasta ahora siempre habían estado al margen de las historias del cine español. Su esfuerzo lo llevó al Festival de Cannes por primera vez.

los golfos (1959), mi primera película de ficción, es realista en un sentido relativo y, más que emparentado con el neorrealismo italiano, mira a una realidad española concreta e incluso al realismo de otras épocas, como la picaresca”, comenta en Any ocasión.

Después los golfosel director volvería en varias ocasiones al más descarnado realismo que enfrentó un panorama español concreto con personajes muy reconocibles: La caza (1965), vamos, vamos (1981), el séptimo día (2004)… “Estas películas siempre me han ayudado a bajar a la tierra, pero este cine tradicional nunca fue lo que mas me intereso y menos después La caza. La realidad tenía una cualidad extraña para mí en ese momento, así que quería hacer algo más imaginativo y creativo”.

Miembro junto con directores como Basil Martín Patiño, Manuel Summers, mario camús o José Luis Boraú miguel picazo de generación del Nuevo Cine Español surgida de aquellas Conversaciones de Salamanca de 1955 en el que se cuestionaba el anquilosado cine español de la época, su producción se abría paulatinamente hacia la imaginación, el simbolismo y la metáfora.

En 1967 estrenó Frapé de mentauna indagación psicológica sobre los efectos de la represión franquista tras la guerra civil, las inhibiciones eróticas y otras carencias de su generación. Trabajando con el productor Elías Querejeta sigo por un camino en el que la abstracción fue ganando terreno.o hablar de la sociedad española sin sufrir recortes de censura, en películas como el jardin de las delicias (1969) Ana y los lobos (1972), prima angélica (1973), Cuervos de reproducción (1975). con comedia Mamá cumple cien (1979), ya en democracia, fue un gran éxito de crítica y público, y la película fue seleccionada para representar a España en los premios Oscar.

El musical sauriano

En 1981 emprendió el viaje a ese musical de saurio tan personal que lo llevo por todo el mundo con la trilogía protagonizada por el bailaor Antonio Gades, formada por bodas de sangre (1981), carmen (1983) años el mago del amor (1986). Con el paso de los años, Saura siguió explorando este camino, pero acercándose a varios estilos: Sevillanas (1990), Flamenco (1995), Tango (1998), fados (2007), flamenco, flamenco (2010), Zonda (2015) año Quién (2016) son algunos ejemplos.

No todos los musicales firmados por el cineasta son iguales. Algunos de ellos, como Flamenco y Quién, consisten en una concatenación de actuaciones donde prima el talento de los artistas y la puesta en escena. En otros, como el seminal bodas de sangre o Tango, todos los números se enlazan en una historia en la que se mezclan varios planos de realidad, convirtiéndose en propuestas lúdicas y libres que apelan a la imaginación del espectador.

Lo que es una constante, sobre todo desde que el director de fotografía Vitorio Storaro pasó a ser colaborador del director, es el uso de ciertos elementos escénicos como pantallas, proyectores y espejoss, el uso de luz artificial que tarde o temprano simula el tono naranja de la puesta o salida del sol y disparando en establecer cerrado.

En 1990 estrenó ay, carmelasu mayor éxito comercial y la película que más premios Goya le dio, un total de 13. La película, con guión de Rafael Azcona, trata la historia de un grupo de humoristas que divierten a los soldados republicanos durante la guerra civil, con Carmen Maura y Andrés Pajares en los papeles principales.

A finales de los 80 y durante los 90 también abordaría la figura de varios personajes de la historia de España, como San Juan de la Cruz (La noche oscura1989) o Goya (Goya en Burdeos, 1999). Del siglo XXI, donde está muy centrado en los musicales, destaca su acercamiento a los crímenes de Puerto Hurraco en el séptimo día (2004).

Pero en el cine la producción artística de Carlos Saura no se agota. Acuarelista, dibujante, fotógrafo, director de ópera y flamenco, Últimamente está preparando una serie sobre Lorca, esbozando una autobiografía e intentando actualizar el universo flamenco en el que intenta involucrar a Rosalía.

“Me hubiera gustado haber nacido en el Renacimiento y ser colega de Leonardo y Miguel Ángel”, explicó a El Cultural en febrero. “No, no me arrepiento [de haberse dedicado al cine] porque el cine reúne todo lo que me gusta. Es un arte muy superior al teatro y la ópera, es realmente el arte total. Mi única gran frustración es no tocar un instrumento musical, porque mi madre era una gran pianista”.

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